El Plan RENOVACIÓN (parte 2)

Tras haberse firmado los acuerdos para la transferencia de material surplus [1] auspiciado por el programa American Republics Projects (ARP), en el año 1947 el entonces Cuerpo Aeronáutico del Perú comenzó a recibir las primeras aeronaves adquiridas dentro del plan RENOVACIÓN. Así, el 21 de mayo de 1947 arribó al aeropuerto de Limatambo  una formación compuesta por seis aeronaves de bombardeo y patrullaje marítimo Lockheed PV-2 Harpoon y 23 aeronaves de entrenamiento primario Fairchild PT-26 Cornell, todas procedentes de la base aérea de “Brownsville” en Texas. Estas aeronaves habían recibido un completo “overhaul” en los EE.UU. antes de ser entregadas al personal del CAP encargado de su traslado en vuelo hacia el Perú. El traslado se efectuó sin contratiempos, gracias a la completa instrumentación para navegación en toda condición meteorológica de los Harpoon, aunque la formación debió realizar numerosas escalas  debido al limitado rango de los Cornell. Con la llegada de estas unidades se incrementaron a nueve y 32 el numero de PV-2 y PT-26 en servicio con CAP. Las entregas de material aéreo continuaron poco después con el arribo, el 21 de julio, de cinco aeronaves de observación y enlace Stinson L-5E Sentinel.

Pilotos del CAP formados delante de los Lockheed PV-2 Harpoon poco despues de su arribo a Limatambo en mayo de 1947. (Foto: DIRIN)

Pilotos del CAP formados delante de los Lockheed PV-2 Harpoon poco despues de su arribo a Limatambo en mayo de 1947. (Foto: DIRIN)

FOTO AVIONES 2420

El 21 de julio de 1947, con la entrega del grueso de aeronaves adquiridas a través del ARP, el CAP finalmente fue capaz de reemplazar aquel material de vuelo dado de baja entre los años 1943 y 1945. La ceremonia tuvo lugar en las instalaciones de la base aérea El Pato, en Talara, tomando parte representantes civiles y militares de los gobiernos peruano y estadounidense, haciendo el ultimo formal entrega al primero de las siguientes aeronaves:

  • -ocho bombarderos North American B-25J Mitchell,
  • -25 cazas Republic F-47D Thunderbolt,
  • -dos AT-7C Navigator,
  • -tres PBY-5 Catalina y
  • -cinco AT-11 Kansan
North American B-25J Mitchell del 21 Escuadrón de Bombardeo. Chiclayo, 1947. (Foto: DIRIN)

North American B-25J Mitchell del 21 Escuadrón de Bombardeo. Chiclayo, 1947. (Foto: DIRIN)

Beech AT-11 Kansan de entrenamiento de bombardeo y enlace, perteneciente al 28 Escuadrón de Instrucción. (Foto: DIRIN)

Beech AT-11 Kansan de entrenamiento de bombardeo y enlace, perteneciente al 28 Escuadrón de Instrucción. (Foto: DIRIN)

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El marco legal para la adquisición de estas de estas aeronaves estuvo constituido por los contratos denominados los ARP 94493-S (B-25J), ARP 94498-S  (F-47D), ARP 94495-S (AT-7C), ARP 94500-S (PBY-5) y ARP 94494-S (AT-11).

En el caso de las aeronaves de combate, tanto Mitchells y Thunderbolts  fueron asignados a unidades recientemente activadas como lo fueron el 21 Escuadrón de Bombardeo y 12 Escuadrón de Caza, unidades destacadas a las bases aéreas “Teniente Coronel Pedro Ruiz Gallo” de la ciudad de Chiclayo, y base aérea “Capitán CAP Víctor Montes”, de la ciudad de Talara, respectivamente. Mientras tanto, el resto de aeronaves pasaron a engrosar las filas de las unidades de transporte e instrucción, menos uno de los AT-11 Kansan, que fue asignado al 21 EB para servir tanto como aeronave de instrucción así como transporte utilitario de la unidad (o Hack).

Mientras el programa ARP aseguró la provisión de aeronaves para mantener la capacidad operativa de fuerzas aéreas Latinoamericanas de países aliados, como el caso del CAP, dentro del esquema defensivo de los EE.UU. para el hemisferio, el Acuerdo de Ayuda en Materia de Defensa o Grand Aid aseguraba la provisión de subsidios en la forma de combustible, entrenamiento especializado, partes de repuesto y -en la medida que las existencias lo permitiesen- la adquisición aeronaves para cubrir perdidas operativas. Sin embargo, dado el hecho de que la totalidad de estas aeronaves al momento de su entrega cargaban con años de operaciones en sus estructuras, agravado por el hecho de que durante tiempo de guerra el uso de las aeronaves se incrementaba considerablemente, quedó claro a los mandos del CAP que esta medida necesitaría ser subsanada a lo mucho dentro del quinquenio siguiente.

[1] Excedentes de guerra.

Acerca de Alasandinas
Amaru Tincopa es un historiador aeronáutico peruano miembro de número del Instituto de Estudios Histórico Aeroespaciales del Perú. Ha publicado numerosos textos relacionados a la historia de la aviación peruana tanto en forma de libros como de articulos en diversas revistas especializadas en materia aeronáutica.

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