EL PERÚ Y LOS VUELOS DE CONFRATERNIDAD 1921-1940 (parte final)

El vuelo Bogotá-Lima del Capitán Enrique Concha Venegas
El 10 de febrero de 1940 la ciudad de Lima recibió la visita del Capitán de la Aviación Militar de Colombia Enrique Concha Venegas quien, acompañado del Suboficial técnico radio-operador Joaquín Ramírez, arribó a Limatambo a bordo de un Junkers W.34 identificado con matricula AM 900 procedente de Bogotá. Con este vuelo la República de Colombia devolvía el gesto que realizara el entonces Tte. De Reserva CAP Armando Revoredo Iglesias a la capital colombiana en el año 1935 como medio de distensión de las relaciones entre ambos países luego del conflicto amazónico de 1932-33.

Vista de perfil del W.34 usado por Concha para la realización del raid Bogota-Lima.

Vista de perfil del W.34 usado por Concha para la realización del raid Bogota-Lima.


Los valientes aviadores cubrieron la ruta Bogotá-Cali-Ipales-Guayaquil-Chiclayo-Lima en un tiempo total de 10 horas 49 minutos, teniendo como punto de inicio el aeropuerto internacional “El Techo” de la capital colombiana y aterrizando en el aeropuerto internacional de Limatambo bajo la escolta de una escuadrilla perteneciente al XXXI Escuadrón de Información y Ataque compuesta por tres Douglas 8A-3P que, al mando del Tte.Cdte. Armando Revoredo, había despegado de la base aérea “Las Palmas” para recibirlos. Concha y Ramirez fueron recibidos por las autoridades peruanas las cuales les prodigaron las mejores atenciones, haciéndolos parte central de numerosos eventos en su honor. Tras permanecer por espacio de 16 días en la capital peruana los aviadores partieron con rumbo norte hacia la ciudad de Guayaquil, en Ecuador, la cual visitaron antes de arribar a su patria. A la altura de la región de La Mesa el pequeño Junkers fue recibido por dos trimotores Ju.52 de la Aviación Militar de Colombia con los cuales mantuvo en todo momento comunicación radial a fin de recibir información meteorológica que los viajeros encontrarían en la ruta a Bogotá, hecho que no evitó que la aeronave de Venegas sufriera la rotura de uno de los vidrios del parabrisas a causa de una sorpresiva granizada que encontró en el trayecto hacia “El Techo”, donde aterrizaron a las 13:06h del 26 de febrero de 1940.
El Capitan Concha Venegas saluda a los presentes al abandonar su Junkers W.34 poco despues de arribar a Limatambo (archivo autor)

El Capitan Concha Venegas saluda a los presentes al abandonar su Junkers W.34 poco despues de arribar a Limatambo (archivo autor)

El raid panamericano de buena voluntad de la Escuadrilla “Los Zorros”
En Marzo de 1940, con la finalidad de mostrar la pericia y capacidad de los aviadores peruanos, el Tte. Cdte. Armando Revoredo solicito a la Comandancia General de Aeronáutica la autorización para realizar un vuelo de buena voluntad alrededor de latinoamericana a cargo de una escuadrilla de aeronaves pertenecientes al Cuerpo Aeronáutico del Perú. Tras recibir la autorización de la CGA Revoredo inicio el proceso de organización de la unidad alrededor de cinco Douglas 8A-3P pertenecientes al XXXI EIA los cuales recibieron las matriculas XXXI-1 al XXXI-5, con las cuales inició, el 23 de marzo de 1940, una travesía que los llevó por las principales ciudades de Latinoamérica, realizando visitas oficiales a las ciudades de Quito, Bogotá, Caracas, Paranaibo, Belén do Pará, Fortaleza, Río de Janeiro, Asunción, Montevideo, Buenos Aires, Santiago de Chile y La Paz antes de retornar a Lima.

Armando Revoredo y los demás integrantes de la escuadrilla "Los Zorros" tras arribar a la ciudad de Quito.

Armando Revoredo y los demas integrantes de la escuadrilla «Los Zorros» tras arribar a la ciudad de Quito.


Apenas iniciado su recorrido se produjo el único incidente de la travesía cuando, el 25 de marzo, mientras la escuadrilla se disponía a dejar el aeropuerto “Mariscal Sucre” de la ciudad de Quito con rumbo a Bogotá, el ala derecha del Douglas matrícula XXXI-2 piloteado por el Capt. José Voto Bernales impactó una roca mientras la formación carreteaba preparándose para el despegue, quedando la aeronave inhabilitada para el vuelo. Ante esta situación la escuadrilla debió continuar su recorrido hacia Bogotá sin Bernales, quien aguardó in situ el arribo de un ala de repuesto desde Lima -la que llegó atada a la panza de un Curtiss BT-32 Cóndor!– para posteriormente retornar por sus propios medios al Perú. El resto de la Escuadrilla continuó su trayecto con normalidad, retornando a Lima el 3 de Mayo de 1940 tras cuarenta días de recorrido durante los cuales se recorrieron más de 17,900 Km.
Aeronaves de la escuadrilla "Los Zorros" en el aeropuerto internacional "Mariscal Sucre" de la ciudad de Quito.

Aeronaves de la escuadrilla «Los Zorros» en el aeropuerto internacional «Mariscal Sucre» de la ciudad de Quito.

Acerca de Alasandinas
Amaru Tincopa es un historiador aeronáutico peruano miembro de número del Instituto de Estudios Histórico Aeroespaciales del Perú. Ha publicado numerosos textos relacionados a la historia de la aviación peruana tanto en forma de libros como de articulos en diversas revistas especializadas en materia aeronáutica.

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